La maloclusión dental es una alteración en el proceso de crecimiento óseo de la mandibula así como en la posición de los dientes. Produce un mal funcionamiento del aparato masticatorio y en muchas ocasiones también produce alteraciones estéticas.
La maloclusión es una patología que se debe tratar desde bien pequeños, ya que en muchas ocasiones encuentra sus causas en malos hábitos infantiles.
Algunos de los malos hábitos infantiles que pueden producir una alteración en el crecimiento óseo de la mandibula de un niño son:
- La succión digital, cuando se chupan el dedo pulgar, de manera que la parte digital del dedo queda en contacto con el paladar y hace que con el tiempo éste se deforme. La deformidad del paladar a causa de la succión digital puede acarrear problemas como una mala mordida, dientes más separados o un paladar profundo. Además de éstos problemas, la mandíbula podría desplazarse hacia delante.
- Uso prolongado e inadecuado del chupete, que puede causar trastornos en el desarrollo del paladar y por tanto de la mandíbula del niño, desplazando sus dientes e incluso la propia mandíbula.
- La deglución atípica es causada por la descoordinación de los movimientos de los músculos faciales a la hora de comer, causando problemas anómalos tanto bucodentales como foniátricos.
- La respiración oral es el acto o hábito de respirar con la boca. Este hábito suele empezar a edades tempranas y se muestra de diferentes formas. La respiración oral puede ser sólo nocturna, cuando el niño duerme, al hablar o mixta, cuando el niño respira a la vez por nariz y boca.
Más sobre la maloclusión dental
Por otro lado, la genética y herencia paterna también es un factor a tener en cuenta a la hora de diagnosticar y evaluar una maloclusión en niños.
Los tipos de maloclusión que podemos notar son:
- Maloclusión transversal: cuando el maxilar superior es demasiado estrecho y produce una mordida cruzada.
- Maloclusión vertical: cuando los incisivos superiores e inferiores no llegan a tocarse o incluso, entran en demasiado contacto y pueden quedar solapados.
- Maloclusiones sagitales: Se caracteriza por un tener un mentón más grande de lo habitual, de tal manera que se produce una mordida cruzada donde el primer molar inferior se encuentra más adelantado que el superior.
Algunas pautas que podemos seguir para frenar este proceso por el que se altera el crecimiento óseo y por tanto el nacimiento de los dientes en los niños son:
- Evitar los hábitos de succión después de los dos años.
- Atender a los antecedentes familiares.
- Acudir a consulta donde el especialista evaluará el daño causado y sus posibles solciones mediante aparatología específica.